5 tips para conservar mejor tu café en casa

¿Te encanta consumir tu café en grano lo más fresco y en buen estado posible, pero se ha convertido en una labor titánica lograrlo? Entonces permanece atento a éstos 5 tips que el editor trae con cariño para ti.

Conservar el café en casa literalmente puede ser tan complicado como no tenerlo disponible todas las mañanas… Y es que una vez que comienzas a leer día a día más sobre el mismo con toda esa literatura especializada te comienza a transformar en un monstruo del café de especialidad; al punto de querer llevarlo a tu hogar. Con éstos 5 tips puedo garantizarte que si bien aún no tienes el mismo molino que sí tiene tu cafetería soñada o una máquina espresso de última generación, al menos podrás preparar un café filtrado en papel donde realmente todos esos aromas y sabores que buscas en taza se encuentren allí, donde siempre debieron estar.

1 – Cuando guardamos el café en la cocina, ¿qué lugares debemos evitar?

Uno de los errores más comunes al almacenar el café en el hogar es guardarlo en el mismo lugar donde se prepara. Te estarás preguntando, ¿dónde más guardar el café ¿a qué se refiere el editor con ésto? es sencillo, déjame explicarte: la temperatura puede alterar las propiedades de tu café.

Alguna vez habrás escuchado en un vídeo de youtube o algún curso de barismo sobre que la temperatura puede alterar las propiedades de tu café, y lo más seguro se referían sobre el factor de recalentamiento de las muelas/discos de un molino por la fricción cuando se muelen grandes cantidades de café por tiempo prolongado. Pero también el almacenar el café en la alacena lateral o superior en el mueble donde se encuentra la cocina es un lugar propenso a que existan altas temperaturas, por lo que deberías evitar colocar allí cualquier tipo de alimento que pueda alterarse con ellas, como es el caso del café. Cualquier otro lugar que pueda también ser propenso a ello, intenta evitarlo. Lo ideal es que se encuentre almacenado en lugares frescos.

2 – Ten mucha precaución con los aromas fuertes, ¡podrías estropear tu café!

El café además de tener la particularidad de producir aromas como todo aromático, también puede absorberlos. ¿Conoces el concepto de contaminación cruzada? es algo que puede ocurrir cuando tu café se encuentra dispuesto en un lugar donde pudiera absorber dichos aromas -buenos o malos- y además permear los mismos a la taza que vas a preparar. Ésto es debido a que, en su cualidad de ser hidroscópico puede absorber la humedad y con ello ciertos aromas que en mayor condición, son muy desagradables… Por lo que, ¡ten cuidado sobre dónde colocas tu café!

3 – Guárdalo siempre en lugares secos, por razones similares a las anteriores.

El café se almacena en verde en condiciones de humedad ideales para que no se generen proliferaciones de microorganismos y pueda conservarse correctamente. Ya tostado, la idea es que no escale en humedad donde podría ocurrir lo que antes te comentaba.

Una buena manera de almacenar el café es utilizando bolsas con cierre hermético, prevendrán su degradación y mantendrán un sistema climatizado donde podrás optimizar el tema de guardarlo en un lugar seco.

4 – ¿Eso sobre guardarlo en el refrigerador, se puede?

Debo dedicar realmente un artículo solo para explicarte eso pero la realidad es que sí. Si se puede. Lo que tienes que tener en cuenta es cumplir pasos como los anteriores para poder garantizar que no existan contaminaciones cruzadas en tu café. La realidad, es que conservándolo en el refrigerador se puede prolongar su vida útil.

5 – Escoge bien la presentación de café que necesitas comprar en relación a cuánto consumes a diario

Todos sabemos ya a éste nivel como apasionados por el café que mientras más tengamos disponible, más contentos somos. Sin embargo, café que se nos queda en bolsa es café que se oxida y pierde propiedades… Por lo que la mejor alternativa para garantizar su frescura es comprar la cantidad que vas a consumir por determinado periodo de tiempo, sin excesos.

Si resulta que compramos demasiado café y no podemos consumirlo pronto -cuando hablo de pronto, me refiero a máximo un mes en la mejor conservación luego de haber sido tostado- siempre puedes apelar a separarlos en pequeñas bolsas herméticas donde las rellenes por completo del producto y vayas utilizando poco a poco a medida que lo consumas.

Bonus: ten en cuenta la iluminación donde guardes tu café, también la luz solar puede degradarlo.

Luz, calor, humedad y oxígeno son las variables que pueden hacer variar la frescura de nuestra taza. Puedes almacenar tu café ya en bolsas herméticas en dispositivos como latas o empaques plásticos con recubrimientos internos alimenticios en donde cuides el tema de la irradiación de luz, ubicándolas en un lugar ventilado y donde la humedad sea controlable y no existan olores fuertes.

¿Has probado alguno de los tips comentados, o conocías al respecto sobre ellos? Déjame un comentario en la caja más abajo o escríbeme a través de las redes sociales. Si te gustó el artículo, puedes clickear al botón de seguir el blog en el footer del mismo para así enterarte cuando publique cada entrada nueva.

El editor.

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