El entrenamiento sensorial es la clave, pero hay otras cosas que tener en cuenta también

A raíz de esta sección de artículos que idee para el blog –la de Cupping series- he recibido muchas consultas sobre catación de café por privado, y creo importante entonces introducir éste artículo para dejar como respuesta clara tanto para quienes me preguntaron, como para cualquier otra persona que siga con la duda sobre cómo mejorar las descripciones de sus perfiles de taza: el entrenamiento sensorial siempre será la clave, pero hay también otras cosas que tener en cuenta para ser un buen catador. Sigue leyendo para enterarte mejor sobre esto.

Idee la serie de artículos de catación con ese propósito, que poco a poco fuera picando el gusanito de las dudas en quienes me leyesen sobre el tópico, pregúntandose así sobre cómo mejorar en el proceso de aprendizaje. La clave es el entrenamiento sensorial al que todo catador debe someterse y el rigor de su ritmo de vida.

Te explico: cuando hablamos de un entrenamiento sensorial obviamente tiene relación con el acondicionamiento a tus sentidos para poder percibir mejor los atributos de un producto a catar, como es en este caso el café. La cuestión es que no sólo se limita allí, ya que si sólo cumplir con una serie de ejercicios sensoriales o aplicar la técnica al momento de catar un producto fuese suficiente ya hubieses escalado rápidamente como catador. Aparte de, hay que cumplir con un ritmo y estilo de vida que va de la mano con ese entrenamiento que nos imponemos de forma rigurosa. ¿Cuál es la premisa máxima que tenemos que cuidar con recelo? Hay que abrir nuestros sentidos a los estímulos que podemos recibir de parte de nuestro medio ambiente sin cerrar las posibilidades en el proceso. ¿No entendiste a qué me refiero? Ya te explico.

La experiencia del catador es netamente vivencial

El tema de la percepción es completamente vivencial. Así como en un momento cuando me preparaba para ser Sommelier una profesora nos invitó a lamer o probar piedras para percibir distintos tipos de mineralidades,  también tú literalmente en algún momento deberías hacerlo. Y es que a pesar de que te prepares con ejercicios para estimular tus sentidos mediante instrumentos como la nariz del café o soluciones a base de agua. Seleccionar defectos y preparártelos en una taza de café como siempre lo haces te dará una mejor percepción en taza del mismo que cualquier aroma disponible en un sinfín de formatos. Vivir las experiencias permiten que puedas escribir o reordenar mejor tu memoria sensorial, siempre que lo hagas de forma consciente: por eso hay a veces que escaparse un poco de la teoría y tan sólo permitirse disfrutar del momento.

Lo mismo pasa con las frutas, flores, el amargo producto del quemado… ¡o hasta el pavimento! No creas que es extraño acostarse sobre el pavimento y dirigir tu nariz a él para olerlo, como también puede ocurrir con la tierra mojada o distintos tipos de maderas o compuestos químicos. El asunto está en modificar tu estilo de vida para que conscientemente puedas entrenarte de forma sensorial sin tener que esperar a cumplir con un plan de ejercicios.

Como editor te puedo garantizar que cuando adoptes un estilo de vida un poco más dedicado a utilizar tus sentidos con un propósito, disfrutaras de forma más plena de ellos.

Si ya te encuentras subscrito al newsletter te llegará mañana seguramente un pequeño correo con algunos tips para mejorar tu entrenamiento sensorial poco a poco, tenlos en cuenta para disfrutar mejor de ellos. Si aún no te has suscrito, puedes hacerlo llenando la forma que aparece como Popup al entrar por primera vez en el blog.

Con cariño,

El Editor.

Deja un comentario