¿Conoces el Caramel Macchiato? Si, esa bebida a partir de café en la cuál mezclas una porción de caramelo, leche y café espresso transformándolos en la preparación de café insignia de muchas cafeterías contemporáneas con alta rotación de productos. En este artículo el Editor te contará sobre cómo preparar el Syrup de Caramelo que se utiliza para realizar su receta. ¡Sigue leyendo!
Primero hay que tener algo en claro: el sirope de caramelo que se usa originalmente para la preparación de cualquier café que lleve el nombre “caramel” realmente es caramelo. Comercialmente pueden ofrecerte en algunas cafeterías bebidas con el mismo nombre en los cuales se endulzan y aromatizan con jarabes de caramelo tostado, o en los casos más nefastos intercambiando el caramelo por una mezcla de arequipe y agua para bajar la densidad del último y hacerlo más maleable…. Pero no hay una equivocación más grande en la formulación de la bebida que la última ante un público realmente conocedor. Por ello, y para ti que a lo mejor tienes una cafetería o quieres probar el sabor real de ésta bebida, he decidido prepararte éste artículo.
El butterscotch
¿Recuerdas los caramelos de butterscotch que quizás de niño llegaste a probar? Sí, aquellos dulces masticables que cuando probabas era como recordar la leche + la mantequilla + un caramelo de azúcar duro -pero masticable-, y que si estaba intervenido con algún licor añadido predominaba el retrogusto del mismo: esa es la base del sirope que vamos a realizar.
A diferencia de los caramelos duros que se suelen preparar para la decoración de pasteles, o aquellos otros en formato no masticables de venta como golosinas, el butterscotch se prepara además de con el azúcar con una base grasa que aporta su sabor característico. Así como indica el nombre, inicialmente le agregaremos a ese sirope o salsa a preparar una porción de mantequilla, pero, además, también incorporaremos crema de leche para terminar de alcanzar el punto de sabor ideal y punto de textura en la preparación.
Es importante mencionar que tu propio butterscotch lo puedes aromatizar o saborizar. Existen presentaciones clásicas con sal marina, o infusionado con té negro Earl Grey que le aporta el retrogusto a los aceites de bergamota. O también existen aquellos infusionados con whisky escocés, que es otra opción atractiva.
Necesitaras inicialmente:
- 60g de mantequilla sin sal
- 140g de azúcar blanca o morena (te recomiendo la morena)
- 150g de crema de leche
- 5g de esencia de vainilla
- 5g de sal gruesa (opcional)
En una cocina, colocarás dos recipientes a fuego medio. En el primero, añadirás la azúcar directamente y permitirás fundir. Bajo ningún concepto añadirás agua, puesto que podría cristalizarse. Poco a poco la misma se transformará en un caramelo maleable, el cual debes manipular con sumo cuidado puesto que podrías quemarte ya que el azúcar funde a temperaturas muy altas. En el otro recipiente colocarás la mantequilla a derretir y luego agregaras la crema de leche y la esencia de vainilla. En este punto, podrías añadir cualquier cosa con lo que desees aromatizar el caramelo, bien sea un licor o alguna especia. Una vez la mezcla de mantequilla y crema de leche caliente y el caramelo se encuentre fundido, apagarás las hornillas y añadirás la mezcla al caramelo con mucha precaución. Comenzarán a salir y reventar burbujas de caramelo caliente por lo que te recomiendo utilizar guantes protectores a la temperatura y añadir el producto poco a poco con cuidado para no causar un accidente.
Una vez incorporada la mezcla, homogenizarás con una paleta de madera las dos preparaciones hasta alcanzar una textura sedosa y más fluida en el sirope. Si deseas añadir la sal gruesa, es el momento una vez que haya bajado un poco la temperatura para que ésta no funda por completo y encuentres la textura del tropezón de sal en la preparación.
Ya lista el sirope de butterscotch, sólo tienes que reservar y permitir que enfríe a temperatura ambiente. Luego podrás refrigerar.
Si deseas hacerlo más o menos fluido, sólo debes añadir o retirar una porción de crema de leche al punto que lo desees.
Es importante que no confundas los términos butterscotch y toffee, que, aunque son parecidos en sabor e ingredientes, realmente son dos cosas distintas: el primero es el sirope que estamos preparando y que se utiliza en la base del café en cuestión con el artículo, y el segundo es una golosina en formato de solido en el cual lleva un proceso de elaboración más lento y técnico.
El trabajo que ahora te queda a ti querido lector, es intentar añadirlo a tus preparaciones de café. Recuerda siempre que el principal sabor en tus bebidas que debe predominar es el café, y a partir de allí… ¡Simplemente formulas todo lo que desees!
Cualquier duda o comentario sobre la receta, puedes escribirme por la caja de comentarios abajo o directamente vía redes sociales.
Con cariño,
El Editor.
