¿Te imaginas un dispositivo capaz de filtrar café cómo sea, cuándo sea, y en dónde sea? ¡Sería maravilloso! Pero perdona, voy a permitir hacerte crecer aún más la expectativa sobre ello: no sólo filtrar café, ¿sino también cualquier otra cosa? ¡Parece publicidad, pero no lo es! Al rey, lo que es del rey. Volvemos a hablar sobre la Aeropress en Editor de Café, y de su fulminante versatilidad. ¡Sigue leyendo el artículo!
Ya en otras entradas del Editor te contaba sobre cómo funcionaba el dispositivo en cuestión y hasta te relataba una de sus propias recetas. Hoy vamos a conversar sobre otros ensayos que ha realizado en el mismo y sobre algo que, aunque no estaba contemplado en la grilla de este artículo, resultó una dulce casualidad para testear y añadir antes de publicarlo.

¿Qué hace tan versátil el Aeropress?
Obviamente, su practicidad. A partir de un muy bien pensado diseño, con él se puede casi hacer cualquier cosa -hablando de filtración, por supuesto-. Desde filtrar zumos de frutas, clarificar caldos y preparar licores… hasta por supuesto, preparar otros tipos de infusiones como té o tisanas. ¿Frío o caliente? ¡No hay problema! La aeropress puede con eso y más.

Hace un par de años -antes de que el blog existiese, por supuesto- una colega (Yolimel Roa) y el Editor junto a la casa de té en hebras de alta gama Caracas Tea Company, realizaron unas pequeñas pruebas sobre elaboración de té en distintos métodos de filtrado para café. Por supuesto: así como ocurre con el café cuando se modifican variables de temperatura, sistema de filtrado o tiempo de infusión, hubo grandes diferencias entre perfiles de tazas dependiendo del tipo de té a utilizar, su formato en hebras y por supuesto, el mecanismo de preparación. Para ese entonces, ya me encantaba el resultado del té preparado en Aeropress con filtro de papel. Generaba una taza más limpia, una complejidad en sabores al paladar debido a su textura ligera pero inmenso potencial aromático. En la mayoría de los casos, la Aeropress otorgaba mucha más frutosidad en el licor obtenido y finalmente resaltaba el dulzor natural de la infusión.
De allí a que, además de preparar té… ¡También permitió infusionar y filtrar Cáscara de café! Además de aromatizar licores, preparar cócteles: el aeropress es una maravilla en lo que resulta a versatilidad. No había Iced Drip Coffee o Cold Brew Coffee que se les resistiese, y cada vez aparecen nuevas posibilidades que, si bien no habíamos testeado antes, siempre estuvieron presentes.
Una dulce casualidad
Ya en este artículo tenía la intención de hacer hincapié en la virtud del método para preparar Cold Brew: resulta que hace apenas dos días subieron un vídeo en el canal de Youtube de European Coffee Trip sobre un nuevo truco revelado por su mismo inventor, el ingeniero Alan Adler, para preparar Cold Brew con el Aeropress en tan sólo 2 minutos. Resulta que basta con aplicar agua fría o ambiente a una molienda fina en el Aeropress ya listo para preparar y aumentar el tiempo o frecuencia de turbulencias para hacer que el café extraiga sus solubles más rápidamente. Te invito a que veas el video en cuestión y tu mismo hagas tus pruebas al respecto.
Por supuesto, al instante en que salió el video a colación también surgieron detractores de la técnica. ¿Qué opina el Editor al respecto? Pues te invitaré a escuchar el día de mañana el pequeño podcast que subiré a las historias de IG TV en @editordecafe para abordar el tema en cuestión. Por lo pronto te puedo adelantar que realmente me alegra mucho siempre tener nuevas cosas que testear y revisar a diario.
Definitivamente, la versatilidad viene de la mano con la intención de quien ve las posibilidades en las herramientas para materializar un objetivo. Por lo pronto, expongo estos casos de muchos otros sobre cómo podrías aprovechar al máximo tu Aeropress, y a partir de allí todo es trabajo y desarrollo de tu parte.
¡Atrévete siempre a probar cosas nuevas!
El editor.
